Carretera de la fruta

Así lo informó el seremi de Obras Públicas, quien se refirió también al estado del proyecto y la investigación que realizará Contraloría.

A raíz de la polémica que se ha generado en torno al proyecto de mejoramiento de la Carretera de la Fruta, el seremi de Obras Públicas, Moisés Saravia, se refirió a la situación y entregó antecedentes del estado de la iniciativa y de las eventuales consecuencias que podría traer la auditoría que Contraloría Regional anunció a pedido de los ribereños del río Cachapoal.

Saravia recuerda que “este proyecto se licitó a fines del año pasado y hubo empresas o consorcios que presentaron sus ofertas técnicas, pero cuando se llamó a licitar, a presentar la oferta económica, no hubo oferentes”.

El seremi sostiene que “no tenemos claridad por qué no se declaró desierta, sino que se dijo que no se había constituido la mesa receptora de las propuestas económicas. Eso significó que ellos dijeron que, como no se constituyó, se aplaza la apertura de ofertas económicas para fines de julio de este año”.

Respecto a la solicitud de los Asociación de Ribereños del río Cachapoal a Contraloría para investigar el presunto mal uso de recursos públicos en el proyecto, la autoridad del MOP aclaró que “ellos entregaron una carpeta donde exponen todo lo que ellos consideran que es una situación, no sé si anormal, pero que no tiene la claridad que debió haber tenido. La Contraloría les contestó (…) que el proceso va a ser auditado”.

Sin embargo, advirtió, de igual forma, que el proceso seguirá su curso. “Tiene que constituirse una mesa en julio y esperar que haya oferentes que quieran presentar ofertas económicas”, manifestó.

Respecto a si la situación podría generar un retraso en la concreción de las obras, Saravia esbozó que “espero que no”, no obstante, reconoce que “si no hubo oferentes ahora en febrero, porque tendría que haberlos más adelante, si no ha habido ningún cambio”.

La opción de concretar el trazado antiguo
El seremi de Obras Públicas se refirió también a la opción de que, finalmente, se realice el trazado antiguo. “Si el trazado antiguo, que se había licitado, fue cambiado, eso significa que las posibilidades siempre están”, reconoció.

No obstante, en la misma línea detalló que “esto no es un tema instantáneo, va a haber que estudiarlo y ver qué implicancias ha tenido, porque yo deduzco, que quien definió cambiar el trazado tendrá que haber hecho todas las evaluaciones ambientales, técnicas, sociales, para definir que ese era el mejor trazado. Eso lo tiene que dilucidar la misma auditoría de Contraloría”.

De concretarse este aspecto, la realización del proyecto podría, eventualmente, ser más ágil que ocupar el trazado actual. Esto, según Saravia, debido a que “para el trazado anterior se había hecho el Estudio de Impacto Ambiental, había una RSA. Para el trazado nuevo que está propuesto no existe eso, y eso puede demorar un tiempo bastante prolongado antes de iniciar obras”.