La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Rancagua convocó un encuentro a fin de analizar la actual situación que afecta la extracción de áridos en el río Cachapoal. En la instancia participaron representantes de las empresas, que dieron a conocer sus inquietudes, dificultades y demandas.

Gonzalo Aceituno Arteta, presidente del Comité de Proveedores de la CChC Rancagua, explica que este tema es de suma importancia ya que “los áridos nos afectan directamente en la región. Si no tenemos áridos, no tenemos construcción, no hay avance, no hay infraestructura”.

En ese sentido, Aceituno destaca el rol articulador que tiene la Cámara Chilena de la Construcción para regular esta actividad. En ese sentido, anuncia que “estamos trabajando en función de este plan maestro del río Cachapoal, por lo cual estamos articulando estas mesas de trabajo con las entidades pertinentes de la zona”. Por lo tanto, “el objetivo es ordenar la cuenca del río Cachapoal desde Cauquenes hasta Coínco (…) en cuanto a bocatomas, deslindes municipales, deslindes de agricultura, y obviamente la extracción de áridos”, explica.

El encuentro con los representantes de las empresas, a su juicio fue positivo y permitió ver que las extractoras de áridos asistentes a la reunión  “están alineados, en el fondo trabajando para un mismo fin que es sacar los áridos del río, sin dañar el ecosistema”.

En la próxima mesa de trabajo el invitado será el intendente Juan Manuel Masferrer. En los siguientes encuentros también asistirán parlamentarios, así como también representantes del Departamento de Obras Hidráulicas del MOP, la Asociación de Municipalidades de O’Higgins (MURO’H) a fin de lograr unificar criterios y acuerdos en torno a la extracción de áridos en el río Cachapoal.

Empresas extractoras de áridos dan a conocer principales dificultades para operar en río Cachapoal
En la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) se llevó a cabo una mesa de trabajo en la que participaron empresas extractoras de áridos del río Cachapoal, a fin de conocer sus inquietudes y problemáticas.
Al encuentro asistieron ejecutivos de las empresas Bitumix S.A., Ricardo Leiva, Áridos Guerrico, Áridos San Vicente, Áridos Cachapoal Ltda., y Patricio Campos Campos. Sus representantes coinciden en las dificultades que deben enfrentar para poder llevar a cabo su actividad.

Detallan que se encuentran con problemas relacionados con la obtención de permisos, ejemplificando que los municipios de Olivar y Rancagua ya no están realizando este trámite; y que Requínoa solo autoriza una extracción mínima de áridos. Además, acusan competencia desleal de quienes se dedican  ilegalmente a este rubro.

Karina Messen, representante legal de Áridos San Vicente, sostiene que deben haber cambios para lograr que “los procesos de autorizaciones sean ágiles, que exista celeridad en la tramitación”. Asegura que “no es que las empresas no quieran trabajar con autorizaciones (…) hay incoherencias y hay restricciones para estas autorizaciones”.

Por lo cual sostiene que “hay una descoordinación y una falta de información en los municipios con la DOH (Dirección de Obras Hidráulicas, del MOP) que tiene como efecto un entorpecimiento para la tramitación de las autorizaciones”.

Por su parte,  la jefa de Medio Ambiente de Bitumix S.A, Maribel Urroz, plantea que “a la hora de cumplir con la normativa existente, los plazos son demasiado extendidos, muchas veces no existe coordinación entre los organismos que otorgan los permisos”.

Y si bien explica que la extracción de áridos está regulada, advierte que “existe una descoordinación de todos los organismos que interactúan en una obtención de permisos. Entonces debería existir una coordinación entre estos órganos para que las empresas puedan tramitar de manera más uniforme”.

Ante lo cual, Urroz plantea que “los municipios deben contar con las herramientas técnicas para poder tomar las decisiones y administrar de manera adecuada el río”.

La extracción ilegal de áridos es un tema que preocupa a las empresas del rubro. Esteban Martínez, gerente general de Áridos Guerrico,  plantea que “los ilegales, al no estar regulados, no son fiscalizados, entonces se convierte en una competencia desleal”. A su juicio, esta situación “ha ocasionado un efecto contrario (…) porque da pie para que se meta otra gente y nadie fiscaliza”.

Cabe consignar que esta jornada es la primera de una serie de mesas de trabajo que la CChC planea llevar a cabo para sumar a otros actores relacionados al tema, tanto del mundo público como privado.